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16/9/12

Permanent Vacation (1980)

 












Últimamente tengo muchos pájaros en la cabeza y todos hablan al mismo tiempo, lo cual es muy desconcertante. Este blog está lamentablemente descuidado porque dedico todo mi tiempo a actividades en la vida real y a otros proyectos digitales como editar Superviveintes desde hace dos semanas y también recuperar el fotodiario La merda tu sei. Desde hace tres días no funciona internet bien en mi casa, generando situaciones muy interesantes "offline", como ver por fin esta gran película de la que he seleccionado mis citas favoritas pero tiene una fotografía brutal que merece más de 50 capturas de pantalla.

La opera prima de Jim Jarmusch, uno de mis creadores cinematográficos favoritos y del que no he hablado lo suficiente aquí, refleja cómo nos sentimos muchos ahora mismo. El alma de esta película fue la razón de empezar Superviveintes. Jarmusch hizo esta película con poquísimo dinero y fue una de las primeras representantes del No Wave Cinema de Nueva York, tanto por la estética como porque él participaba de toda la escena musical y subcultural post-punk de aquellos años. Ver películas como ésta no solo te afectan hasta lo más oscuro y frío de tu palpitante incertidumbre, sino que animan a hacer realidad tus proyectos (cinematográficos o no), porque con entusiasmo y un poco de dinero conseguido de cualquier manera, todo es posible.

Jarmusch es un cineasta con un estilo muy particular digno de admirar, y si no lo conocíais vale la pena que echéis un vistazo a su genial filmografía, a poder ser las películas de sus comienzos en B/N, pese a que sus últimos trabajos como Flores rotas o Los límites del control también sean grises por dentro.

17/8/11

La locura y lo que está escrito


Vila-Matas (texto) y Escher (imágenes) se parecen bastante...

Visitamos a unos kilómetros de La Baule, en la costa atlántica francesa, a un viejo conocido, H., recluido en un sanatorio mental desde hace un año. Voy con algo de miedo, pero los amigos me aseguran que el espectáculo es triste pero no turbador. Cuando llegamos, le encontramos leyendo en el jardín un ejemplar del Ouest-France. Con cara de infinito asombro, nos muestra la noticia que está leyendo: "Un artista argentino se propone hacer flotar en el cielo de Texas un plátano gigante, una especie de dirigible que flotará durante un mes a una altitud de treinta kilómetros sobre la tierra."

¿Quién está más loco, H. o el artista del plátano flotante? Luego, H. nos muestra otra noticia: "Stephen Hawking explica el misterio del universo en Hong Kong." Y ese titular nos sobrecoge. Después de todo, H. está internado en el sanatorio desde que anuncaiara a voz en grito que había tenido acceso al gran enigma del universo, aunque no ha querido revelar nunca cuál es ese secreto. Al parecer, fue tan brutal lo que vio al acceder al misterio que desde entonces precisa de la calma de un jardín y de cuidados psiquiátricos.

Al mostarnos la noticia, nos dedica una suave sonrisa cómplice, como si quisiera que viéramos que en el titular informan de que Hawking explicó ese enigma, pero no dicen qué pudo allí revelar al público, seguramente porque no reveló nada. Como escribe Wagensberg, lo más cierto de este mundo es que el mundo es incierto.




Lo que está escrito permanece. La voz grabada permanece. La pintura, la escultura, la cinta o el diario bien guardados. Los recuerdos de un momento, probablemente, volarán. Después de leer "Las partículas elementales" necesitaba algo más personal, tremendamente personal (no visceral pero sí instantáneo). Entre otras cosas, ahora que me acuerdo, aún he de comprar mi primer pack de película del Impossible Project. Va a ser muy oscura, como todo lo que se presenta este nuevo curso.

Empecé con el "Dietario Voluble" de Vila-Matas. Luego vendrá Elvira Lindo con la dedicatoria de C en la primera página. Y luego vendrá Jean Genet. Me quedan muy pocas semanas para exprimir el tiempo libre y en menos de un mes voy a llevar en mi nueva libreta de mapas tres comunidades autónomas distintas.

A lo mejor, todos queremos permanecer.